Buscar

De la comuna 9 a la Ciudad

 

La Esquina

 

Conexión Ciudad

 
 

Info Comuna8

1908 FC

Visitas

AmazingCounters.com

 
 

Se realiza otra jornada de Comisarias Cercanas y en la Comuna 9 hay polémica

Resultado de imagen para comisaria 54

En la tarde de hoy como es habitual, por ser primer jueves de mes, se realiza en toda la Ciudad un nuevo encuentro barrial del programa Comisarias Cercanas, y en la Comuna 9 en especial en el barrio de Liniers el clima no es el mejor, ya que con la anunciada restructuración de la fuerza de seguridad en comunas

el barrio integrante de la Comuna 9 (que ahora integrará la Dirección Sur que incluye a las comunas 4, 8 y 9 y la coordinación estará a cargo del Comisionado Mayor Tomás Cowes) se quedará sin comisaria cercana, ya que la más nueva de todas las comisarías, la 54ª y que tenían injerencia sobre el barrio del oeste porteño, al estar ubicada en la Calle Basualdo al 100, en la comuna 10 a escasos metros de límite entre barrios y comunas 8 Villa Luro / Liniers – Comuna 10/ Comuna 9 pasará a actual sobre los barrios que componen la comuna 10, aun no se sabe que pasara con la Comisaría 44ª que se encarga de la zona norte del barrio de Liniers que también se encuentra en territorio e la Comuna 10 en la calle Porcel de Peralta al 700 en el barrio de Versailles. La semana que paso el Vicejefe de gobierno porteño se presentó en el Instituto Nuestra Señora de las Nieves del barrio de Liniers para dialogar con los vecinos, fue allí donde muchos de los participantes le plantearon a Santilli la necesidad de que el barrio de Liniers tenga una comisaria cercana. En relación a este tema de importancia considerable para los porteños en la página de Facebook “Vecinos de Mataderos”, se publicó la siguiente nota de opinión que a continuación reproducimos: “Comisarias o comunas? marketing, o algo más?”

Julio de 2018, crudo invierno para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y para la neonata Policía de la Ciudad, pero sobre todo para “los vecinos” tan frecuentemente nombrados en los slogans de campaña pero que tradicionalmente son olvidados al poco tiempo, quienes con su mente puesta en sobrellevar la fría estación no advierten la desprotección de las que son víctimas. Vientos de cambio para los integrantes de la Policía de la Ciudad, traen aromas de otros tiempos, una “reorganización” de las Comisarías de la Policía de la Ciudad, trae aparejado una falta total de operatividad en sus funciones, nos recuerda a la puja histórica entre Unitarios y Federales. Las ya consolidadas y descentralizadas Comisarias de la Policía de la Ciudad, habiéndose modernizado mediante el exitoso sistema de “despliegue territorial” y de recorridos fijos de móviles sector (sistema mediante el cual se controla por gps y se optimiza la presencia policial), hoy están mutando a un sistema más “unitario” donde se concentra y se monopoliza la dirección y administración de varias jurisdicciones en una Comuna que las centraliza. Las Comisarías ahora en vías de extinción, tenían una autonomía que las volvía independientes y efectivas a la hora de dar respuesta a los vecinos, contando con su propio sector abocado al Servicio Externo (oficiales de parada, móviles, motos, cuatriciclos, bicicletas), su sector de Judiciales dedicados a proseguir con las actuaciones judiciales que se iniciaban por la denuncia de los vecinos, o bien por la intervención en la vía pública de los Oficiales, y un sector dedicado al alojamiento de detenidos; todo lo cual, permitía que desde el conocimiento de un delito, pasando por la prosecución de las actuaciones judiciales, y hasta la remisión de los imputados a las unidades carcelarias correspondientes, fuera cuestión de unas pocas horas, y sin descuidar lo más importante, la seguridad de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. 
El nuevo sistema de Comunas hace que tres o cuatro jurisdicciones o barrios sean atendidos por una única comuna, resultando en un despropósito de recursos, tanto humanos como materiales, ocasionando trastornos para los Oficiales Jefes de cada barrio quienes intentar hacer malabares con un sistema sospechosamente mal diseñado. Procedimientos con detenidos ocurren en un barrio y deben ser trasladados a otras dependencias, ubicadas en barrios sumamente alejados, por los móviles que deberían encontrarse respondiendo a las urgencias del 911. Mientras que los detenidos van a una “ex-comisaría”, el sumario se labra en otra Dependencia muy distante, necesitando de más móviles para trasladar detenidos de una a otra Dependencia como así también los testigos y víctimas, resultando en que un hecho delictivo que con la autonomía de las antiguas Comisarías, se resolvía en cuestión de 45 minutos, hoy promedie en un tiempo de resolución de 3 a 4 horas, para recién en esa instancia proseguir con las diligencias que ordene la Magistratura actuante, teniendo en cuenta que durante ese lapso de tiempo las urgencias vecinales quedan sin atención, por un sencillo motivo, no alcanzan los móviles ni el personal.
Llama poderosamente la atención el hecho de que se haya publicitado un supuesto exitoso sistema de Comunas, el cual a sus largas y anchas fracasó, tras haberse implementado en la ya disuelta Policía Metropolitana, siendo por ello que el primer acto luego de la controversial unificación de las dos policías, fue disolver las Comunas y desparramar su personal en las 54 Comisarias. Otro hecho que alarma, es la mala administración del personal, teniendo en cuenta que es necesario entre uno a dos años para conocer bien una jurisdicción policial, con sus características particulares, sus zonas críticas, su geografía comercial e industrial, y su realidad cultural singular (lejos de la estigmatización social, se puede concluir objetivamente en la existencia de una diferencia operacional sustancial al patrullar dentro de los tan diferentes y variados barrios de la Ciudad), y sin embargo, las autoridades políticas y civiles que operan muy sobre el organigrama institucional de la fuerza, han decidido desperdigar y mezclar el personal con una tormenta de pases y cambios de dependencia como nunca se ha visto antes. Esta de más aclarar que las autoridades políticas han tomado decisiones críticas sin poseer saber empírico, es decir sin poseer la “expertise” propia de la tan delicada función policial, recayendo en el deterioro de la capacidad de respuesta de la fuerza.
Conclusión de esta triste realidad, es que cual empresa de publicidad y marketing, unos cuantos jóvenes universitarios con ideas innovadoras y modernosas, con la intención de intentar romper con paradigmas viejos, han logrado convencer a la dirigencia política del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de la “naif” idea de borrar malas palabras como “Comisarías”, “calabozos”, “patrulleros”, para dar lugar a sus sinónimos más dulces y renovados “Comunas” “Alcaídias” y “móviles vecinales”, pero dejando de lado una realidad imposible de ocultar tras sus luces de colores y diseños gráficos tan sugestivos: todo esto ocurre antes de tener la estructura edilicia adecuada (realmente las ficticias e inoperantes comunas tienen su asiento en las viejas Comisarías), esto genera una ineficacia comprobada en el patrullaje y en los tiempos de respuesta tanto a las urgencias de los vecinos con sus llamados al 911, como a la cumplimentación de los tiempos procesales exigidos por la ley, y lo más importante, tras haber iniciado con la fabulosa idea de una policía comunitaria y próxima al vecino, hoy se optó por perjudicar lo más valorado por los porteños: la cercanía del policía ya conocido de la esquina, en quien confiaban su seguridad, y quien conocía sus inquietudes.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar